lunes, 17 de septiembre de 2012

¡Que bonito seria si todos fueran justos!

Como cristianos nosotros tenemos que sembrar justicia.  Lo que el hombre siembra eso cosechara.  No importante si es semilla buena o mala, usted va a cosechar lo que has sembrando.  

La justicia es uno de los frutos del creyente. Es más de tratar de hacer las cosas buenas. 

Dios levanta a los que lo honora a Él.  Cada persona tiene un ministerio, cada persona tiene un don o dones.  Pero para saber en realidad si una persona  es cristiana simplemente tenemos que preguntarle a su esposa  o su esposo, a los hijos, a su familia.  ¡Ya que ser cristiano es muy fácil los domingos durante el servicio – la luz no se esconde durante la semana!

Parte de nuestra responsabilidad de ser cristianos es de brindar justicia y misericordia.  Misericordia es parte de la justicia.  Misericordia es dando algo que la persona no merece.  El gran ejemplo fue el sacrificio de amor que Jesús hizo por ti y por mí.  En Efesios 5:9 la palabra dice que el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad.   Hermanos esto es de diario vivir.  Es decidir que día a día tenemos que buscar a Dios, honora a Dios, y proyectar y dar los frutos del Espíritu.  

Somos tan inconstante.  Hoy si pero mañana no.  ¡Tantas escusas! Pero gracias a Dios que EL si es Fiel.  EL si es constante.  EL si es verdad, es bondad, y EL si es justo. 

El último punto es que tenemos que recordar que nosotros no somos jueces.  Tenemos que ser justos pero no jueces.  Nosotros siempre tenemos que ser imitadores de Dios.  Aprender de Jesús y romper el modelo de lo mal que aprendimos en nuestra juventud y aun hoy en día.  

Esta semana te damos un reto.  ¿Puedes dar justicia y misericordia a todos los que te rodean esta semana?  Recuerde que tenemos que honra a Dios con nuestro hablar y nuestros hechos. 

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