viernes, 17 de junio de 2011

Mi mayor deseo

Isaías 26:9 Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.

Abram subió de madrugada – continuamente, diariamente, no de domingo a domingo, sino todos los días. El no se basto de solo recibir la palabra “salid de tu tierra” el deseaba conocer a Dios. Y el necesitaba oír de Dios todos los días.
La iglesia que tiene un propósito con Dios debe de tener ese deseo todos los días.   No debe de ser sitas de enmaromados – esto (nuestra relación con Dios) es una dependencia diaria. No debemos de dejar apagar el deseo de buscar de Dios. 

Salmos 5:3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.

Nuestra prioridad es encuentra a Dios – en la mañana, tarde, medio día y de noche.   ¡Sabía que David hablaba con Dios tres veces al día!  ¿Porque es que se ha ido yendo ese deseo de buscar a Dios? 

Mi alma tiene sed de Dios. Hay que mantener esa pasión de buscar a Dios.  No hay otra cosa más cotizable que Jesús.  Cuando tú y yo tenemos un gran deseo debemos tener una razón.  Y la razón del deseo es el encuentro con Dios  que consiste de:

1.      Tenemos que tener una relación con Dios.  (¿Si usted no puede escuchar la voz de tu hijo, esposa que es audible como es que puedes eschar a Dios?)Muchos llegan a la iglesia pero no tienen un encuentro con Dios. ¿A que prestamos atención durante el servicio?

2.      Adoración y confesión.  Algunos tienen la audacia de llegarar a la iglesia y actuar como si no han hecho nada malo.  Alabe a Dios y pida perdón.  

3.      Oración.  Hay que llegar con suplicas.  Pero no con el yo-yo (primero yo, segundo yo y tercero yo). Hay que orar por los que tienen problemas y interceder por los demás. 

Hay que tener un gran deseo y ahnelo. Busca de Dios – preséntate delante de El. 

No hay comentarios: