lunes, 14 de marzo de 2011

¡Me rodeastes!

La gloria de Dios se aparto del templo. La Gloria de Dios se aparto del templo por el pecado. Jesús purifica el templo; el hecho fuera todo lo que no era puro. El templo fue hecho con el propósito que fuera casa de oración. Jesús se fue y hizo una promesa “voy a dejar el Espíritu Santo”. Tú y yo somos templo del Espíritu Santo. Lo cual tenemos que guardar y asegura el templo con oración y nuestros acciones. Dios te ayudara y te dará las fuerza para mantener tu templo (tu alma/vida) puro y limpio.


Salmos 139:5-6 (Reina-Valera 1995)
5 Detrás y delante me rodeaste,
y sobre mí pusiste tu mano.
6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
¡alto es, no lo puedo comprender!

¡Me rodeastes! La Gloria de Dios debe de rodearme y debe de envolverme. Tu protección me envuelve por completo. Me cubres con la palma de tus manos. Me envolviste contigo, eso es lo que me importa a mí. Dios mío tu mi conoce mas allá de lo que yo me conozco. ¡Es la mejor protección que podemos tener de Dios! El está a mi lado. Yo estoy en un círculo de protección.

Salmos 34:7 (Reina-Valera 1995)
7 El ángel de Jehová[a] acampaalrededor de los que lo temen y los defiende.

Dios te dice “Yo voy a ser para ti un círculo de protección.” Pero tú y yo tenemos que hacer algo para asegura esta protección. ¿Cómo fue que el pueblo perdió la visión de Dios? La iglesia que se acostumbre a contristar al Espíritu Santo de Dios. Al Espíritu de Dios hay que tenerlo contento. Muchas veces somos testimonio de Dios. Pero alguna vez tenemos una usencia de lo que él puede hacer. Es el pecado que nos evita ver y transmitir la Gloria de Dios.

Me has rodeado Señor. Me has rodeado de misericordia, perdón, y paz. Gracias Señor porque me estas rodeando. No se salga de esa protección, porque Dios nos protege por delante, por detrás y a los lados. Jehová guardar tu entrada y salida. Es una protección que solo Dios nos puede dar.

Cuando esa serpiente quiera morderte, tentarte recuerda que Dios es tu protección. Tu único role es de no contristar el Espíritu Santo, de alabar y dar le gracias a Dios. Jehová es mi escudo y mi fortaleza. Recuerde que después de una gran victoria en el Señor - usted no se debe de descuidarse. Tienes que preservar.

Tienes que vivir a buscar la presencia de Dios. Usted verá que cuando llega la Gloria de Dios también llega la protección.

Pastor Victor Martinez

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